¿Qué necesitas antes de empezar?
Solo tres datos, los mismos que ya sabes de tu reta:
- Quiénes juegan — desde 4 jugadores. No importa si algunos no tienen la app: los agregas por nombre y listo.
- Cuántas canchas tienes — con 1 basta; si hay más jugadores que lugares, Padelina reparte los descansos parejo.
- Cuánto tiempo hay — la app te propone cuántas rondas caben según el modo que elijas.
Paso 1: elige el formato
Al tocar “Crear” eliges entre tres formatos:
- Americano — rotas de pareja cada ronda y cada quien suma sus puntos. El clásico social.
- Mexicano — las rondas se arman según los resultados: partidos cada vez más parejos.
- Team — parejas fijas todo el torneo, para cuando ya vienen armados.
También eliges cómo se cuenta: por games (15-30-40, como un partido normal) o por puntos (rally al número que definas, ideal para rondas rápidas).
Paso 2: agrega jugadores y canchas
Escribe los nombres uno por uno o pega la lista completa desde tu chat de WhatsApp. Si tus amigos ya usan Padelina, agrégalos desde tus amigos y el torneo aparecerá en su historial automáticamente.
Después dile cuántas canchas tienes. La app te muestra al instante cuántos juegan y cuántos descansan por ronda.
Paso 3: genera las rondas
Elige la duración (la app propone modos según tu grupo: exprés, casual o completo) y toca Generar rondas. Padelina arma todo el calendario: quién juega con quién, en qué cancha y quién descansa — sin repetir parejas y repartiendo los descansos parejo.
¿Alguien llegó tarde o se lesionó a media tarde? Puedes meter o sacar jugadores y las rondas que faltan se recalculan respetando lo ya jugado. Nadie alega.
Durante el torneo (y después)
Cada partido se captura al terminar, o en vivo punto por punto con el Scorepad. El ranking se actualiza solo y cualquiera puede seguirlo desde el link del torneo, sin instalar nada.
Al cerrar el torneo, Padelina calcula el podio final. Si tienes cuenta, el resultado se suma a tu historial, mueve tu rating y puede desbloquear logros. Si lo creaste sin cuenta, puedes reclamarlo después: nada se pierde.